Evaluación para el Sector Cultural y Creativo
(ICC)
Ambiental
Social
Gobernanza
Sector ICC
Temas evaluados:
Gestión energética, energía renovable, conocimiento de huella de carbono, transporte y movilidad, gestión de residuos, materiales y compras sostenibles, impacto ambiental del espacio/sede, gestión del agua, biodiversidad y naturaleza, huella ambiental digital
Hitos destacados:
Recomendaciones:
Temas evaluados:
Alcance y beneficiarios, diseño participativo, inclusión de grupos vulnerables, accesibilidad, accesibilidad económica, diversidad cultural en la programación, impacto en la comunidad local, medición de satisfacción e impacto, redes colaborativas, derechos laborales y pago justo, salud y seguridad, desarrollo de habilidades y formación, igualdad de género, transparencia con grupos de interés (stakeholders).
Hitos destacados:
Recomendaciones:
Temas evaluados:
Estructura organizacional, participación de grupos de interés (stakeholders) en la gobernanza, transparencia financiera, mecanismos de rendición de cuentas, ética y código de conducta, privacidad y protección de datos, gestión de riesgos, resolución de conflictos, diversidad en el liderazgo, cumplimiento legal, evaluación y mejora continua, sostenibilidad financiera
Hitos destacados:
Recomendaciones:
Temas evaluados:
Estructura organizacional, participación de grupos de interés (stakeholders) en la gobernanza, transparencia financiera, mecanismos de rendición de cuentas, ética y código de conducta, privacidad y protección de datos, gestión de riesgos, resolución de conflictos, diversidad en el liderazgo, cumplimiento legal, evaluación y mejora continua, sostenibilidad financiera
Hitos destacados:
Recomendaciones:
La medición sistemática del desempeño en las dimensiones ambiental, social y de gobernanza en el sector cultural y creativo constituye un elemento estratégico para fortalecer su contribución al desarrollo sostenible y a la cohesión social. Este proceso permite identificar riesgos, oportunidades y brechas de gestión, alineando la actividad de la organización con estándares internacionales para comunicar su desempeño a financiadores, aliados institucionales y la comunidad local.
En este contexto, la presente evaluación de desempeño ESG se concibe como una herramienta de mejora continua: un instrumento que orienta la toma de decisiones, prioriza acciones y facilita el seguimiento de avances en el tiempo. Su aplicación periódica permite pasar de la intuición a la evidencia, para reforzar la transparencia, la rendición de cuentas y el impacto cultural y social de la organización.
La metodología de cálculo del presente Informe de desempeño ESG sigue principios de transparencia, proporcionalidad y comparabilidad, adaptados al sector cultural y creativo.
Estructura del banco de indicadores
La plataforma evalúa 43 indicadores distribuidos por dimensiones con pesos específicos: Ambiental (40 puntos, 25%), Social (56 puntos, 40%), Gobernanza (48 puntos, 25%) e ICC Específico (28 puntos, 10%). Los subtotales por dimensión (172 puntos totales) se normalizan proporcionalmente a escala 0-100 para cada una.
Reglas de cálculo
Indicadores N/A no penalizan: se excluyen del cálculo, basando la puntuación sólo en indicadores relevantes para la organización.
Cobertura mínima: se requiere responder al menos el 70% de indicadores aplicables por dimensión para validar la evaluación.
Mínimo aplicabilidad: cada dimensión debe tener ≥1 indicador aplicable (no N/A).
Redondeo: puntuaciones finales al entero más cercano (ej: 59,4→59; 59,6→60).
Interpretación de puntuaciones (0-100 por dimensión)
0-25: Inexistente – Prácticas ESG prácticamente ausentes, con necesidad de desarrollo urgente en la dimensión evaluada.
26-40: Inicial – Existencia de acciones puntuales y no sistemáticas, con numerosas brechas en políticas, datos e implementación.
41-60: En desarrollo – Fundamentos establecidos, algunas políticas e indicadores operativos, pero aplicación aún irregular y con margen relevante de mejora.
61-75: Intermedio – Enfoque ESG integrado parcialmente en la gestión, prácticas relativamente consistentes y resultados observables, aunque no plenamente consolidados.
76-90: Avanzado – Gestión ESG sólida, sistemática y alineada con buenas prácticas, con evidencias claras de resultados en la mayoría de los ámbitos evaluados.
91-100: Excelente – Nivel de desempeño muy alto, con sistemas maduros de medición y mejora continua, y una alineación destacada con estándares de referencia, sin necesidad de afirmar liderazgo sectorial.