Evaluación para el Sector Cultural y Creativo
(ICC)
Ambiental
Social
Gobernanza
Sector ICC
Temas evaluados:
Gestión energética, energía renovable, conocimiento de huella de carbono, transporte y movilidad, gestión de residuos, materiales y compras sostenibles, impacto ambiental del espacio/sede, gestión del agua, biodiversidad y naturaleza, huella ambiental digital
Hitos destacados:
Establecer métricas básicas para la gestión de residuos (E5). Comenzar a considerar la sostenibilidad en el entorno natural circundante a las operaciones (E9). Integrar consideraciones básicas sobre la huella digital en la planificación (E10).
Recomendaciones:
Implementar un plan formal para la transición a energías renovables (E2). Cuantificar y establecer objetivos de reducción para la huella de carbono operativa (E3). Desarrollar una política activa de compras sostenibles para materiales y servicios (E6).
Temas evaluados:
Alcance y beneficiarios, diseño participativo, inclusión de grupos vulnerables, accesibilidad, accesibilidad económica, diversidad cultural en la programación, impacto en la comunidad local, medición de satisfacción e impacto, redes colaborativas, derechos laborales y pago justo, salud y seguridad, desarrollo de habilidades y formación, igualdad de género, transparencia con grupos de interés (stakeholders).
Hitos destacados:
Definir procesos para medir la satisfacción de beneficiarios y audiencias (S8). Documentar y evaluar las condiciones laborales específicas del sector cultural (S10). Explorar mecanismos para mejorar la accesibilidad de contenidos o espacios (S4).
Recomendaciones:
Diseñar e implementar una política explícita de precios que garantice la asequibilidad y diversificación de audiencias (S5). Establecer métricas concretas para evaluar la diversidad de contenidos producidos o promovidos (S6). Formalizar programas de formación continua y desarrollo profesional para el personal (S12).
Temas evaluados:
Estructura organizacional, participación de grupos de interés (stakeholders) en la gobernanza, transparencia financiera, mecanismos de rendición de cuentas, ética y código de conducta, privacidad y protección de datos, gestión de riesgos, resolución de conflictos, diversidad en el liderazgo, cumplimiento legal, evaluación y mejora continua, sostenibilidad financiera
Hitos destacados:
Mantener una estructura legal definida y operativa (G1). Asegurar la existencia de reservas financieras que garanticen la continuidad operativa (G12). Documentar el proceso de gestión de riesgos inherentes a la actividad (G7).
Recomendaciones:
Formalizar un Código Ético que aborde específicamente dilemas del sector cultural (G5). Establecer un marco explícito para la rendición de cuentas a stakeholders (G4). Integrar la evaluación continua del desempeño ESG en el ciclo de revisión estratégica (G11).
Temas evaluados:
Estructura organizacional, participación de grupos de interés (stakeholders) en la gobernanza, transparencia financiera, mecanismos de rendición de cuentas, ética y código de conducta, privacidad y protección de datos, gestión de riesgos, resolución de conflictos, diversidad en el liderazgo, cumplimiento legal, evaluación y mejora continua, sostenibilidad financiera
Hitos destacados:
Identificar la tipología y el perfil de la entidad dentro del ecosistema cultural (ICC1). Reconocer la importancia de la propiedad intelectual en el modelo de negocio (ICC2). Considerar el desarrollo de audiencias como componente estratégico (ICC7).
Recomendaciones:
Establecer indicadores claros de contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) pertinentes a la misión cultural (ICC5). Desarrollar una estrategia formal para la preservación y gestión del patrimonio asociado a la entidad (ICC4). Implementar medidas proactivas para mitigar la precariedad laboral común en el sector cultural (ICC6).
La medición sistemática del desempeño en las dimensiones ambiental, social y de gobernanza en el sector cultural y creativo constituye un elemento estratégico para fortalecer su contribución al desarrollo sostenible y a la cohesión social. Este proceso permite identificar riesgos, oportunidades y brechas de gestión, alineando la actividad de la organización con estándares internacionales para comunicar su desempeño a financiadores, aliados institucionales y la comunidad local.
En este contexto, la presente evaluación de desempeño ESG se concibe como una herramienta de mejora continua: un instrumento que orienta la toma de decisiones, prioriza acciones y facilita el seguimiento de avances en el tiempo. Su aplicación periódica permite pasar de la intuición a la evidencia, para reforzar la transparencia, la rendición de cuentas y el impacto cultural y social de la organización.
La metodología de cálculo del presente Informe de desempeño ESG sigue principios de transparencia, proporcionalidad y comparabilidad, adaptados al sector cultural y creativo.
Estructura del banco de indicadores
La plataforma evalúa 43 indicadores distribuidos por dimensiones con pesos específicos: Ambiental (40 puntos, 25%), Social (56 puntos, 40%), Gobernanza (48 puntos, 25%) e ICC Específico (28 puntos, 10%). Los subtotales por dimensión (172 puntos totales) se normalizan proporcionalmente a escala 0-100 para cada una.
Reglas de cálculo
Indicadores N/A no penalizan: se excluyen del cálculo, basando la puntuación sólo en indicadores relevantes para la organización.
Cobertura mínima: se requiere responder al menos el 70% de indicadores aplicables por dimensión para validar la evaluación.
Mínimo aplicabilidad: cada dimensión debe tener ≥1 indicador aplicable (no N/A).
Redondeo: puntuaciones finales al entero más cercano (ej: 59,4→59; 59,6→60).
Interpretación de puntuaciones (0-100 por dimensión)
0-25: Inexistente – Prácticas ESG prácticamente ausentes, con necesidad de desarrollo urgente en la dimensión evaluada.
26-40: Inicial – Existencia de acciones puntuales y no sistemáticas, con numerosas brechas en políticas, datos e implementación.
41-60: En desarrollo – Fundamentos establecidos, algunas políticas e indicadores operativos, pero aplicación aún irregular y con margen relevante de mejora.
61-75: Intermedio – Enfoque ESG integrado parcialmente en la gestión, prácticas relativamente consistentes y resultados observables, aunque no plenamente consolidados.
76-90: Avanzado – Gestión ESG sólida, sistemática y alineada con buenas prácticas, con evidencias claras de resultados en la mayoría de los ámbitos evaluados.
91-100: Excelente – Nivel de desempeño muy alto, con sistemas maduros de medición y mejora continua, y una alineación destacada con estándares de referencia, sin necesidad de afirmar liderazgo sectorial.